25 de agosto de 2014

Se necesita más claridad frente al POT


Por Martha Arias Sandoval

Crear un fondo de plusvalía, cuyos recursos se destinen a las necesidades ciudadanas; proporcionar mayor gestión del riesgo; ofrecer respuestas a necesidades en vivienda, seguridad y servicios públicos; y desarrollar más pedagogía para dar a conocer el plan y sus alcances, son algunas de las propuestas hechas por la comunidad frente al futuro Plan de Ordenamiento Territorial, POT, para Medellín.

Ayer se realizó por invitación del Concejo de Medellín un cabildo abierto en el teatro Pablo Tobón Uribe, en el que voceros de la comunidad manifestaron sus propuestas e inquietudes frente al POT que se encuentra en estudio y discusión por esa misma corporación, con meta de cierre fijada en octubre.


Martín Román, asesor de la Veeduría Ciudadana al Plan de Desarrollo de Medellín, señaló que se debe crear y reglamentar un fondo de plusvalía y que la destinación de esos recursos sea para el mejoramiento integral de los barrios y para la conservación de la ruralidad y de los ecosistemas estratégicos.

Para el asesor, la comunidad debe comprender claramente qué es el POT para deliberar y tomar decisiones críticas frente a él. "Espacios como este cabildo abierto, son muy importantes, pero se deben generar otros para que "el plan sea realmente un pacto de ciudad".

Gestión Integral del Riesgo

Jairo Maya, miembro de la Mesa de vivienda y servicios públicos de la Comuna 8, apuntó que se requiere una gestión integral del riesgo, mejoramiento integral de barrios, seguridad alimentaria y un tratamiento integral del borde urbano rural.

"Nos catalogan como zonas de alto riesgo no recuperable sin ningún tipo de argumento técnico sostenible" dijo.

Se requiere para Medellín, un plan integral a corto, mediano y largo plazo, de la gestión del riesgo y el cambio climático, pues no se cuenta con una herramienta técnica de ese tipo, agregó Maya.

En ese mismo sentido se pronunció Juan Fernando Zapata, politólogo y miembro de la Fundación Sumapaz, al señalar que es necesario un estudio microzonificado del riesgo para saber quienes pueden vivir o no en ese sector: " No es que el barrio está en riesgo y nos vamos todos, es analizar la situación del riesgo casa por casa, cuadra por cuadra".

Además, dijo Maya, según las directrices de Planeación, Medellín puede crecer hasta los dos mil metros, y nosotros estamos más o menos en los 1.900 y se debe dotar a los barrios que carecen de servicios públicos. Son barrios ubicados a menos de cinco minutos del Centro. También un cinturón alimentario donde la población pueda abastecerse, especialmente las personas que llegan huyendo de la violencia.

"Faltan servicios públicos, agua potable y alcantarillado en sectores de los barrios Llanaditas parte alta, Golondrinas, El Faro, Altos de la Torre y el Pacífico", señaló, Maya.

Los índices de morbilidad son altos especialmente en la población infantil, por la mala calidad del agua, en una ciudad que es pionera en la prestación de los servicios públicos, remató el líder ciudadano.

Vivienda adecuada

Juan Fernando Zapata, politólogo y miembro de la Fundación Sumapaz, aseveró que el barrio debe considerarse como el núcleo central para la planeación y el desarrollo.

También piden viviendas adecuadas, fabricadas con materiales indicados y con acceso a los servicios públicos. "Con el POT se debe generar una política pública para que las personas puedan solventar los servicios, subsidios si es necesario", expresó.

Solicitan de igual forma, legalizar predios en diferentes zonas de la ciudad. "Tenemos predios que no se van a caer, que están bien construidos, pero que no están legalizados. Según un estudio de la Universidad Nacional, publicado en 2005 y la Corporación Colombo- Suiza, un 60 % de Manrique está sin legalizar.

Producción en la ruralidad

Armando Cano, vocero de la comunidad, señaló que el área rural necesita más espacio para su producción agrícola. En su concepto en el Plan se contemplan 618 hectáreas las cuales no son suficientes para más de 50 mil campesinos ubicados en los cinco corregimientos.

Las 618 hectáreas son inferiores a las 4 mil hectáreas destinadas al sector agroforestal. "Debemos darle prelación a la producción agrícola frente a la producción para la gran industria, pues el campesino de Medellín está en vía de extinción", explicó.

William Betancur, vocero de la Fundación Betancur, pidió prestar más atención al Centro de Medellín y buscar una solución a los vendedores ambulantes. "Podrían ubicarse en la Plaza Minorista, con condiciones dignas para trabajar.

Lorena Alvarez Sosa, miembro de la Mesa Diálogo Campo Ciudad, explicó que se solicita la inclusión del enfoque de género. Ciudades seguras para las mujeres, equipamientos, infraestructura en deportes pensada en las mujeres. "Los espacios de recreación son pensados en los hombres, dijo

Tomado de elcolombiano.com

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